jueves, 28 de junio de 2018

TARTA DE MANZANA

Esta tarta de manzana no nos va a dar mucho remordimiento comerla pues es casi 100% fruta fresca.
Apenas lleva en sus ingredientes harina y azúcar, y encima es de esos postres que no tienen demasiado trabajo a la hora de elaborarlo... y el sabor es de lo más delicioso.
Hace unos días lo vi a Chela y fue amor a primera vista...
y es que todo lo que sea postre de manzana o queso me pierde.
Ligero y poco dulce en el paladar en cuanto a sabor de azúcar, dulce en este caso por la manzana escogida.
El ingrediente principal de esta tarta son las manzanas, así que mejor comprar unas buenas manzanas pues el resultado final depende de ello.
Para preparar esta tarta o pastel, se necesita una fina capa de masa y fruta cortada en láminas finas, el resultado un sabroso pastel de manzanas.

Y el corte, en él se puede apreciar la poca masa que tiene esta tarta,
sinceramente que no necesita mucha más...
realmente una tarta riquísima


Así es como queda antes de meter la tarta en el horno, y aunque parezca que no tiene masa, no os preocupéis

Y así es como ha salido recién horneada


Fuera del molde una vez enfriada



El molde que he utilizado es de 20 cm.


Muy sencilla y con pocos pasos en su elaboración... con un resultado de lo más delicioso.

Ingredientes

4 ó 6 manzanas golden, depende el tamaño, yo 4
2 huevos grandes
100 ml de leche
70 g de harina
50 g de azúcar
20 g de mantequilla a temperatura ambiente
1 cucharada de levadura química, o polvo de hornear
un chorrito de vainilla liquida
una pizca de sal

Elaboración

Encendemos el horno a 180º.
Dejar todos los ingredientes a temperatura ambiente.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y doblen su volumen.
Añadir la mantequilla ablandada y la vainilla. Mezclar de nuevo todo.
Incorporar la leche a la mezcla y remover de nuevo todo para que quede bien integrados los ingredientes.
Tamizar la harina, la levadura y la sal e ir echándolo a la mezcla anterior poco a poco hasta integrar bien.
Pelar las manzanas y quitarles el corazón. Cortarlas en rodajas finas.
Echar las rodajas de manzana sobre la masa y mezclar con cuidado para que no se rompan las rodajas.
Que queden bien envueltas con la masa.

Engrasar con mantequilla un molde de horno, el mío redondo de 20 cm. y ponerle papel de hornear.
Echar la mezcla en el molde.

Meter en el horno el molde con la mezcla y hornear unos 40 minutos, según horno, en el mío ha tardado unos 45 minutos a 175 grados.
Calor arriba y abajo.
Sacar la tarta del horno y dejar enfriar completamente.
Desmoldar y espolvorear con azúcar glas.

jueves, 21 de junio de 2018

MAGRA EN SALSA

Si hay una receta que más se pida y pueda saborearse en cualquier bar de tapas de toda España sin duda alguna es ésta...
la magra en salsa, carne con tomate o en salsa, magra con tomate... 
la podemos ver en las cartas de bares con alguno de estos nombres...
para mí es una de las tapas que más me gusta... y si ya la acompañamos con un buen pan para mojar y una cerveza bien fresca en verano... ya me conquista el plato...
mira que no tiene mucho misterio y a pesar que es una tapa tan tradicional, depende el lugar donde se deguste puede tener un sabor u otro...pero todas están riquísimas.


Tome la manera de macerar la carne, para hacerla con más sabor, de nuestra compañera Bego... A diferencia de que yo le pongo pimiento rojo morrón a la hora de cocinarlo, el sabor que le aporta es de lo más gustoso...
En cuanto a la salsa... es como la preparo yo en casa normalmente.
Ella también nos dice que un buen acompañamiento es freír unas patatas y envolverlas con esta carne en salsa... solamente decir que esa propuesta queda realmente riquísima...

Momento en el que comenzamos a sofreír la carne macerada junto con el pimiento rojo...

Aquí podemos ver la mezcla de magra en salsa y patatas fritas... el conjunto riquísimo....

Ingredientes

para macerar la carne necesitamos

Más o menos 1 kilo de carne magra o cabeza de lomo de cerdo cortada a taquitos de bocado
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de hierbas aromáticas
media cucharadita de pimienta molida

Ingredientes para preparar la salsa

1 cebolla grande o dos medianas
1 pimiento rojo carnoso morron
2 dientes de ajo
2 hojas de laurel
1 bote de tomate frito casero grande
aceite de oliva
sal al gusto
un vasito de vino blanco

Lo primero que hacemos es macerar la carne con todos los ingredientes que hemos puesto anteriormente para la maceración.
La carne la cortamos a taquitos y la limpiamos de la grasa que tenga.
Mezclamos todos los ingredientes bien y la ponemos en un bol tapada con film, si la preparamos el día anterior quedará con más sabor y más tierna, si no con un par de horas bastará.

Al día siguiente preparamos los ajos y cebolla cortándolos en trozos pequeños.

En una sartén amplia y con fondo o una cazuela ponemos una cucharada de aceite de oliva y echamos la carne macerada con todos los ingredientes del macerado.
Le ponemos también el pimiento rojo entero o cortado en dos o tres trozos grandes.
Una vez ligeramente frita por todos lados la sacamos y la reservamos.

Retiramos de la cazuela los restos que ha soltado la carne y añadimos un chorreón de aceite de oliva.
Una vez caliente el aceite ponemos los ajos, removemos y echamos la cebolla troceada. Sazonamos un poco para ayudar a sudar la cebolla y nos quede tierna, la dejamos hacer a fuego lento.
Una vez que esté hecha la cebolla incorporamos el vino, dejamos evaporar el alcohol y echamos el tomate frito y la hoja de laurel.
Removemos y dejamos que el sofrito tome cuerpo.
Incorporamos la carne con el pimiento que tenemos ligeramente sofrita a la salsa y cocinamos hasta que quede tierna a fuego suave.
Unos treinta y cinco o cuarenta minutos, o poco más.
Removemos de vez en cuando la salsa y la carne.
Rectificamos de sal si hiciese falta.
Cuando comprobemos que la carne está tierna, apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutos.

Se puede acompañar con unas patatas fritas cortadas un poco rusticas y las incorporamos a la cazuela de carne en salsa, mezclamos bien y servimos.
Es una receta sencilla y que se disfruta mucho comiéndola.

viernes, 15 de junio de 2018

HUEVOS VILLAROY

Nuestra amiga Lola , hace unos días, nos proponía algún que otro plato para disfrutar mientras vemos los partidos de fútbol que comienzan a partir de ahora, cuando hizo su entrada la verdad que me vinieron muchos platos a la mente, siempre pensando en aperitivos de bocado, y a ser posible sencillos y apetecibles.
En las noches de partido frente a la televisión, una buena propuesta puede ser una pizza, unas patatillas, aceitunas.... unas gildas, para poner un poquito de chispa a la noche, alguna que otra latilla y una buena cerveza fresquita.
Pero si quieres algo más elaborado hay sin fin de recetas...
Para el partido de esta noche mi propuesta es...
unos huevos villaroy o villeroy.
riquísimos, se dejan preparados el día de antes y a la hora de ponerse a ver el partido solamente tendremos que freírlos...
un gustazo y si encima gana nuestro equipo... la noche ya es perfecta.
Aunque la salsa villeroy o villaroy lleva algún ingrediente más, yo no lo he puesto, pues ya la salsa me quedó lo suficientemente espesita.

La salsa Villeroy o villaroy es una salsa derivada de la bechamel.
Se diferencia de ésta por ser algo más espesa debido a la añadidura de queso y clara de huevo, razón por la que se emplea en el napado o rebozado de algunos alimentos.


Con pocos ingredientes más, tienes una cena perfecta, además se puede acompañar también con alguna salsita para mojar.


La salsa bechamel tiene que estar espesita, como cuando hacemos croquetas, siempre a partes iguales de mantequilla y de harina


Normalmente se hace con huevos fritos, que es así como me lo enseñaron unas monjas, pero así con huevos cocidos quedan muy ricos también.

Ingredientes

3 huevos cocidos grandes
60 g de mantequilla
60 g de harina de trigo
medio litro de leche entera
pizca de sal
pizca de nuez moscada

Para el empanado
harina
1 huevo
pan rallado

aceite de oliva para freír

Elaboración

Cocemos los huevos, en un cazo con agua  y un chorrito de vinagre, unos diez  o doce minutos.
Sacamos y dejamos enfriar. Pelamos los huevos y reservamos.

Mientras preparamos la bechamel.
Calentamos la leche, sin que llegue a hervir.

En una sartén anti-adherente ponemos la mantequilla a calentar.
Una vez caliente y derretida incorporamos la harina y mezclamos bien.
Dejamos que la harina tome color y quede ligeramente tostada, con ello evitamos que la harina quede cruda.
Ponemos un poco de sal y nuez moscada.
Retiramos del fuego y echamos la mitad de la leche a la sartén.
Con una cuchara de madera removemos todo bien hasta que quede totalmente incorporada.
Ponemos nuevamente en el fuego y agregamos el resto de leche.
Removemos todo hasta que haya absorbido toda la leche y nos quede una bechamel como para cuando preparamos croquetas, si estuviese demasiado espesa ponemos un poquito más de leche, pero muy poca, nos tiene que quedar firme, no blanda.
Partimos los huevos, primero por la mitad a lo largo y luego volvemos a cortar cada mitad nuevamente a lo largo, nos tienen que salir 4 trozos de cada huevo cocido.
Colocamos porciones de bechamel  en una bandeja de cristal y sobre ella un trozo de huevo cocido,
encima de cada rodaja de huevo cubrimos con bechamel, tiene que quedar bien cubierto.
Metemos la bandeja en el frigorífico, para que enfríe bien.
Una vez fríos preparamos tres platos o cuencos, en cada uno colocamos la harina, el pan rallado y el huevo batido.
Pasamos cada pieza por harina, huevo batido y pan rallado, en ese orden.
Ponemos una sartén con bastante aceite a calentar.
Una vez caliente freímos cada porción hasta dorar por todos lados.
No hay que llevar la sartén con muchas porciones, mejor hacerlas en varias veces.
Sacamos de la sartén y dejamos sobre papel absorbente para escurrir el aceite sobrante.
Podemos acompañar con alguna salsa, una ensalada... o como más nos guste.
Un aperitivo delicioso para disfrutar comiendo mientras vemos nuestros partidos o en cualquier momento.

martes, 12 de junio de 2018

SALSA BOLOÑESA CON SOJA TEXTURIZADA

El otro día mi sobrina Karmen me mando una foto de una boloñesa que habia preparado.
Hablando de la receta pensaba que la había elaborado de alguna forma diferente a como la preparo yo...y ahí es donde supe que no contenía carne...sino soja...pero texturizada... un producto para mí desconocido hasta entonces.
No tardé en hacerme de este producto y llevarmelo a casa.
Así que preparé la boloñesa y tome las fotos correspondientes.

 Al llegar mi marido a casa y en plena faena...quite el envase de la soja de la vista  e invité a probar la elaboración...
"Seguro que no es lo que parece...pero sabe buenísimo..."... sus primeras palabras...
Pues ya está...superado el plato por parte de mi probador oficial y con creces...
Volvió a tomar una nueva cucharada..y dijo...
"la verdad que esto está riquisimo"

Y no...no es que nos vamos a pasar a vegetarianos... que a nosotros nos gusta todo...pero también hay que probar nuevas texturas de los nuevos productos que nos ofrece el mercado.

Seguro que vuestra familia no notará la diferencia y aunque no es exactamente igual que la carne... el sabor y resultado final es bastante parecido a cuando preparamos la salsa boloñesa con carne picada.
Si aún no conoces este producto...te sorprenderá como a mi....y para bien.

La soja texturizada se obtiene eliminando la grasa y la piel de la soja y sometiéndola a un proceso de texturización y deshidratación, hasta logar un podructo parecido a migas de pan.
Se trata de una legumbre que no contiene ningún aditivo quimico, por lo que es cien por cien natural.
Esta salsa boloñesa es vegana, hecha con soja texturizada, alta en proteínas y baja en grasa.

Mi sobrina si la hidrató antes de cocinarla, yo la preparé directamente en la salsa y quedó irresistiblemente rica.
La puedes acompañar con un plato de pasta, cous cous, arroz blanco o comer a cucharadas.... está riquísima.
Si gustáis... sentaros a la mesa y degustar con nosotros esta deliciosa boloñesa con soja texturizada... una delicia.


La soja podemos hidratarla antes en un caldo, pues absorbe el sabor, así, que si la hidratáis poner caldo mejor que agua.
Yo la he elaborado directamente en la salsa y queda bien hidratada al ser soja de grano fino.


Hoy día es fácil encontrarla en los supermercados



Ingredientes

1 cebolla mediana
1 diente de ajo
1 zanahoria
3 tomates maduros
1 botecito de tomate frito casero
unos 100 g de soja texturizada, o un poco más
aceite de oliva
sal
un vasito de vino tinto, unos 100 ml
pizca de orégano
pizca de pimienta

Elaboración


Partimos el diente de ajo en trocitos y la cebolla cortada pequeñita.
Cortamos en trocitos también la zanahoria, una vez pelada.
Rallamos los tomates y reservamos con todo su jugo.
En una sartén con fondo ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva.
Echamos el diente de ajo troceado, le damos unas vueltas en la sartén y añadimos la cebolla bien cortadita. Salpimentamos un poco.
Pochamos dos o tres minutos e incorporamos la zanahoria cortadita.
Sofreimos todo unos cuatro o cinco minutos.
Incorporamos el vino y mezclamos todos los ingredientes.
Como yo no he hidratado la soja texturizado la añado a la sartén en este momento.
Mezclamos todo bien y tapamos la sartén, cocinando un par de minutos más.
Añadimos el tomate con su jugo y mezclamos con la soja.
Dejamos cocinar unos cuatro o cinco minutos y echamos el tomate frito,
yo he puesto agua en el bote y lo he enjuagado bien echando ese agua al sofrito.
Cocinamos a fuego lento removiendo de vez en cuando hasta que la soja esté blanda y la salsa haya espesado.
Ponemos un poco de orégano por encima y rectificamos de sal si hace falta.
Mientras preparamos con que vamos a acompañar esta boloñesa.
Yo he cocido espaguetis integrales, como indica el fabricante.
Escurrimos bien y emplatamos poniendo espaguetis en un plato y por encima salsa boloñesa... se le puede espolvorear con queso parmesano.
También podemos acompañar con cous cous esta salsa.