miércoles, 19 de septiembre de 2018

LOMO EN SALSA DE CEBOLLA Y GUISANTES

Si me pongo a pensar en el verano... lo primero que me viene a la cabeza es el calor insoportable que hemos pasado... cada año me cuesta más.
Yo he de decir que me gusta más el campo que la playa... bueno en pleno verano y por el calor y tanta humedad que hace en la  costa.,.
 y la época de fresquito que la de calor... ahora este tiempo que vamos teniendo al comenzar el otoño para mi es perfecto....
eso de estar todo el día bajo el sol, pringada de cremas, que con esto de los rayos solares cualquiera no se las pone, llenarte de arena por todos lados... sudar lo que no está escrito, como si se tratase de trabajar en una obra y llegar a casa molida... ir cargado con la sombrilla y las tumbonas, el bolso con la toalla, las cremas, el agua y unas cuantas cosas más, pues la verdad que visto de esa manera como que cada vez se me resiste más el verano.
Menos mal que se compensa con tener mas horas de luz, con más tiempo y tranquilidad si disfrutas de vacaciones, con hacer esos paseos nocturnos, que a esas horas ya el dia está más fresquito y esas cervecitas tan frescas que tomamos en el aperitivo o en la cena que entran estpendamente y que se suele acompañar con la gente que quieres y con la maravillosa gastronomía que tenemos... sobretodo en forma de tapa... ahí ya el verano si que me gusta.

Lo que más agrada y eso ni me da pereza, ni me cansa y cada día disfruto más... es venir cargada con recetas... tomarlas de primera mano, practicar (hablar y no parar más concretamente) con la responsable de quien las dá y degustarlas para comprobar que están riquisimas.
Pues bien, cada descanso estival compruebo que a pesar de no tener muchas ganas de estar en la cocina y menos encender el horno, hay recetas que se preparan en poco tiempo y el resultado es bastante rico.

Y como muestra el plato que os dejo hoy... un lomo en salsa con guisantes, que tuve la suerte de comerlo en casa de mi suegra (y como nó... había que anotar la receta) y que ayer me dio por prepararlo para dejároslo hoy en el blog.
A mi me encantó en su momento y volvió a encantarme ayer...  yo le he metido algún cambio a la receta, he utilizado alguna especia más y he añadido caldo de carne que tenía...

El resultado riquísimo para mí... los guisantes no tan agrado de mi costillo, pues él no es de verdura, pero para mí de lo más ricos, pues el sabor dulzoncito que aporta en las comidas me encanta.

Y ahora espero que disfrutéis de este sencillo plato, pero no por ello deja de estar más que rico... esa salsita está... bueniiiiiisima...


Gana en sabor y la salsa espesa un poquito más al día siguiente.
Y ya cuando se está casi terminando te quedas con ganas de que quedara más en el plato.


Le he puesto unos trocitos de jamón, que a esto de los guisantes le va divino... y el sabor final del plato también lo agradece.


Lo he acompañado con unas patatas especiadas... muy ricas también, así he aprovechado para estrenar el cacharrito... ya otro día os las pongo en el blog.


Y otro de los caprichos también... ha sido estrenado... hay que ver como nos gustan todos estos cacharritos...

Ingredientes

1 kilo de lomo en trozo
1 cebolla grande o 2 ó 3 medianas
1 cucharada de harina
bien de guisantes, según al gusto
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 vaso de vino blanco
200 ml de caldo de carne, o de pollo, o agua
sal
pimienta molida
una pizca de cúrcuma
una pizca de comino... (y las que os gusten más)
una cucharada de tomate frito
aceite de oliva

Elaboración

Limpiar, lavar y cortar el lomo a vuestro gusto, yo en tacos de bocado.
Cortar la cebolla en juliana, dejarla como más os guste, si queréis que se aprecie más al comerla, la dejáis en juliana un poco más grande.
Se pone una olla en el fuego con dos o tres cucharadas soperas de aceite, pero de las de servir, y el ajo para que tome sabor el aceite y una vez caliente se echa la carne troceada. Movemos bien y salpimentamos al gusto.
Una vez que la carne haya tomado color la sacamos a una fuente.
En ese mismo aceite pochamos la cebolla con el fuego suave y con la tapadera de la olla puesta.... añadimos las especies que queramos poner... y el jamón si lo queréis poner.
Sofreímos hasta que quede tierna la cebolla y añadimos la cucharada de harina, dejamos que tome color, y como cuando hacemos la bechamel, la tostamos ligeramente para que pierda el sabor a crudo... entonces agregamos el vino, removemos, subimos un poco el fuego para que evapore el alcohol y echamos el caldo, o agua en su defecto.
Mezclamos todo bien y ponemos otra vez la carne en la olla... y una hoja de laurel... añadimos una vez caliente la salsa los guisantes y cocinamos a fuego suave hasta que veamos que la carne esté tierna.
Yo cuando le he puesto los guisantes le he echado una cucharada de tomate frito, para que le diera un poquito de color a la salsa.
Rectificáis de sal si hiciese falta, o añadís un poco de caldo o agua si queda demasiado espeso.

Podemos acompañar este lomo en salsa de guisantes con una patatas fritas, en mi caso las he preparado en forma de gajo y especiadas.

Y por supuesto, como siempre que hay salsa y buen pan, si puede ser casero mucho mejor...  a disfrutar chic@s. !!!

jueves, 6 de septiembre de 2018

SALCHICHAS AL VINO MONTILLA MORILES

Estamos o hemos estado disfrutando de días de descanso... paseos por la orilla del mar haciendo tiempo hasta  la hora de comer o más bien de tomar esa cervecita fresca que tanto apetece y que hace que la temperatura baje un poquito mientras la saboreamos casi de un trago...
Las tardes se hacen eternas hasta que la temperatura da un respiro, desciende un poquito y de nuevo se puede salir a la calle... volver a pasear hasta que el sol se oculta y ya la noche invita a degustar esos productos que nos ofrece la tierra... no hay nada como pararse en un chiringuito o bar cerca de la costa... charlar y disfrutar de la brisa... sin prisa... pensar que ese momento alimenta tanto como los platos que salen a continuación desfilando como si se tratase del mejor desfile de moda...

No siempre es posible estar cerca del mar, también el interior tiene su encanto... buscar terrazas donde pasar un buen rato... tomar esas cervezas o sangrías bien fresquitas... degustar de las amplias cartas de tapas, o brasas que hacen disfrutar cada bocado...
A pesar de que me gusta más el tiempo fresquito que el calor, reconozco que esta época siempre invita más a salir a la calle... a degustar todo lo que nos ofrece cada zona siempre acompañado de alguna bebida que en definitiva es lo que nos baja la temperatura y que por otro lado nos la sube... aunque todo depende de la cantidad ingerida... eso sí, en su justa medida sienta fenomenal...
Las tapas más apetecibles en esta época son más bien fresquitas y poco contundentes... las ensaladillas son las que ganan en este tiempo, así como el pescaito frito... aunque hay platos de carne que por supuesto también se agradecen...
Y eso es lo que os dejo hoy... un plato de carne, pero ligerito y con un sabor realmente delicioso.... la salsa si cabe gana en este plato... queda sabrosa... muy gustosa...
Para hoy ... salchichas al vino Montilla Moriles...
Bienvenidos de nuevo a las cocinas...

La receta es de esas que en poco menos de media hora puedes disfrutar en la mesa de un plato sencillo pero de lo más rico...
con el peligro que conlleva esa salsita de cebolla que está la mar de buena.


El acompañamiento lo dejo a vuestro gusto... unas patatas gruesas o en gajo fritas es buena opción....


Ingredientes

salchichas frescas, en mi caso de cerdo
1 cebolla grande, o 2 medianas
3 dientes de ajo
1 vaso de vino Montilla-Moriles, o vino blanco de buena calidad
8 ó 10 bolitas de pimienta negra
2 hojas de laurel
pimienta negra molida
aceite de oliva
sal
una pizca de cúrcuma
una pizca de especias morunas


Elaboración

Ponemos una sarten al fuego con dos o tres cucharadas soperas de aceite de oliva.
Una vez caliente echamos las salchichas, yo las he puesto enteras pero podemos dividirlas en dos cada una.
Una vez que han tomado color las sacamos y reservamos en un plato o fuente.
En ese mismo aceite, o podemos poner un poco más, incorporamos la cebolla y los dientes de ajo, todo cortado en juliana.
Salpimentamos al gusto y tapamos para que la cebolla se cocine a fuego suave y quede tierna.
Una vez que está hecha la cebolla agregamos las salchichas y mezclamos bien.
Echamos la pimienta en grano y las hojas de laurel. Removemos e incorporamos las especias, la cúrcuma y las morunas.
Ponemos el vino en la sartén, movemos todo y dejamos cocinar hasta que evapore el alcohol a fuego un poco más alto, a continuación bajamos el fuego y cocinamos unos minutos hasta que veamos que queda espesita la salsa, como vemos en las imágenes.
Debe de quedar caldosito el conjunto, si vemos que queda demasiado seco podemos añadir un poco de caldo de carne o agua... pero solamente un poco... que no nos quede muy clarita la salsa.
Sacamos y listo para degustar... no olvidaros de preparar pan casero y un vasito de vino... que le va de maravilla.