lunes, 26 de febrero de 2018

PAN CON ACEITE DE OLIVA, DESAYUNO SALUDABLE ANDALUZ

Como sabéis, me gusta celebrar el Día de Andalucía  (28 de febrero) con algún plato típico de nuestra tierra.... y dándole vueltas a la cabeza pensé que un buen pan con aceite de oliva andaluz para un desayuno saludable sería la entrada perfecta para  felicitar a todos los andaluces este año, claro que el pan si no es para tomar en el desayuno lo podéis acompañar de un buen jamón curado...unas aceitunas de la tierra aliñadas y un tomate de calidad partido y aliñado, mejor si es Raf, nuestro tomate almeriense.
Yo lo he preparado para desayunar, por lo que tan solo he necesitado una buena rebanada de pan casero,
 y tan casero... ya que lo he preparado en casa, os dejo la receta más abajo, regado con un buen chorrito de aceite de oliva, en esta ocasión regalo de un amigo de mi marido, el aceite es de Jaén, de Pepe el Cortijero, de Alcalá la Real, cosecha propia y que está deliciosamente rico... que sabor tan agradable aporta a este pan.... y es que cuando un producto es de calidad, se nota bastante en el resultado final y en este caso que ha sido tomarlo en crudo, el sabor es exquisito...
desde aquí agradezco a Pepe tan delicioso regalo... 
Muchas gracias Pepe !!!
... estos si que son exquisitos regalos.

El elaborar este pan y ponerlo en esta entrada me trae gratos recuerdos, en Andalucía, durante la epoca escolar, para dicha festividad, el día previo se celebra la jornada con un desayuno andaluz  saludable.

En los colegios se suelen programar diferentes actividades para conmemorar este día, actos culturales relacionados con nuestra comunidad, y a la hora del recreo se reparte pan y aceite a todos los alumnos  para tomar en el desayuno.
no diréis que no es un buen desayuno... y sobre todo saludable.
Deseo a todos los ANDALUCES, los que están aquí y los que están fuera
            !!! Feliz Día de Andalucía !!!



Si además el pan lo preparamos nosotros y el resultado es tan bueno como el que he tenido yo con esta elaboración...
ya lo bordamos.


La corteza queda crujiente y la miga compacta...
Regado con un aceite de oliva  de calidad es el acompañamiento perfecto para este pan


No tiene mucha dificultad, pero si hay que respetar los tiempos, necesita su levado y amasado con paciencia.


Todo debe comenzar la jornada anterior a la de su elaboración, así que debemos tener en cuenta ésto.
El día anterior preparamos la masa madre... y al día siguiente seguimos con la mezcla, dejando repasar una hora y amasando a continuación.


Es una maravilla ver como la masa sube y va tomando forma el pan...
y no os digo nada el aroma a pan recién hecho...



Este es el regalo de Pepe... Aceite de Oliva Virgen Extra Gran Selección.


Y ahora vamos con la receta...

Para la masa madre
100 g de harina de fuerza
100 g de agua templada, no debe pasar los 37º
10 g de levadura fresca, levital

Para hacer el pan
la masa madre
280 g de agua
10 g de levadura fresca
500 g de harina de fuerza
1 cucharada de sal

Elaboración

Preparamos la masa madre.
Templamos el agua, no debe pasar la temperatura de los 37º, si no la levadura no hará su función.
Agregamos la levadura troceada y la disolvemos completamente en el agua.
Incorporamos la harina y mezclamos bien.
Queda una masa pegajosa.
La colocamos en un bol, tapamos con film y metemos en el frigorífico toda la noche.

Al día siguiente sacamos un rato antes la mezcla, comprobamos que está fermentada conteniendo burbujitas, ésta es la masa madre.
(También podemos utilizar una masa de pan sin hacer, de 250 g., en vez de preparar la masa madre, ésta debemos añadirla a la elaboración del pan, igual que hacemos cuando agregamos la masa madre a la mezcla.)

En otro bol más bien grande ponemos el agua templada de la masa del pan, el ella disolvemos la levadura que nos queda.
Una vez que esté bien disuelta añadimos la harina, la sal y la masa madre.
Amasamos todo hasta que queden bien integrados los ingredientes.
Al principio será pegajosa la mezcla, pero poco a poco se convertirá en una masa más consistente.
Dejamos de amasar y metemos la mezcla en un bol untado con un poco de aceite. Tapamos con film transparente y dejamos una hora, hasta que la masa haya levado.

Encendemos el horno a 240º
Cuando haya doblado su volumen ponemos la masa sobre la mesa de trabajo enharinada ligeramente.
Amasamos un poco para quitarle aire a la masa y le damos forma de bollo redondo.
Lo colocamos sobre papel de hornear con cuidado.
Le hacemos unos cortes profundos, característicos del pan, espolvoreamos un poco de harina por encima y tapamos con un paño mientras preparamos el horno.
Para que nos quede una corteza crujiente tenemos que poner un bol con agua dentro del horno, así produce vapor que es lo que hace que la corteza quede crujiente.
Yo antes de meter el pan dentro del horno con la mano le eché un poco de agua, no pasa nada pero de esta manera creamos un poco de vapor dentro del horno.
Ahora es el momento de meter el pan en el horno.
Con esa temperatura, es decir 240º lo dejamos hornear 15 minutos, luego bajamos la temperatura a 200º y lo horneamos 40 minutos más.
Sacamos del horno y lo dejamos enfriar, o no... depende si os gusta caliente.

Como es para una tostada lo dejé enfriar, luego corté rebanadas y lo regué con aceite de oliva, por encima le puse un poco de sal en escamas.
Y así es como queda este desayuno saludable Andaluz...
Toda una exquisitez, con productos cien por cien naturales.
FELIZ DÍA DE ANDALUCÍA !!!

lunes, 19 de febrero de 2018

POLLO AL CURRY CON LECHE DE COCO

El pollo al curry no es una receta demasiada complicada, bueno por lo menos la que preparo yo.
Seguro que las elaboraciones tradicionales de la cocina hindú al curry nada tienen que ver con las que preparamos normalmente, pero a pesar de ello el resultado me resulta bastante rico.
Vamos a utilizar en esta receta la pechuga de pollo, que al no tener huesos va perfecta a la hora de comerla sin tener que quitarlos.
Se puede preparar con nata, caldo, leche, o como la elaborado yo con leche de coco, que le da más un toque exótico.
El acompañamiento perfecto es un buen arroz blanco.... pero lo podéis  acompañar con lo que más os guste.
El curry es una mezcla de especias de la cocina india, que puede variar según donde la compremos y que puede picar más o menos según las especias que se incluyan en esa mezcla.
También lo podemos preparar nosotros, aunque hoy en día es fácil encontrarla en tiendas de venta de espacias, que están de lo más ricas y que desprenden un aroma delicioso o comprarlas en el supermercado, pero que nada tienen que ver con las otras en sabor.
En mi viaje a Granada compré algunas que otras especias en una tienda especializada en especias y condimentos y entre ellas especias de curry.

La base del curry es la cúrcuma que le da ese color característico amarillo, también el cilantro, o el comino. A la mezcla se le suele poner también cardomomo, ají, nuez moscada jengibre, clavo, canela... y diferentes pimientas o chiles para darle un sabor picante.
El curry puede tener diferente color, como rojo o verde, ello se debe a que a la mezcla de especias se le añada cantidad de chile verde o chile rojo, que es más habitual de la cocina Tailandesa.
Al ser una mezcla de especias lo hacen un alimento de grandes propiedades beneficiosas para la salud.


Esta receta esta elaborada para mí hijo... para que cuando le apetezca prepararla y comerla la tenga siempre a mano en el blog.

Ingredientes

1 pechuga de pollo
1 cebolleta mediana
1 diente de ajo
2 cucharaditas de curry
200 ml de leche de coco, o 200 ml de nata para cocinar
Un chorrito de vino
Aceite de oliva
Sal
Pimienta molida

Elaboración

Limpiamos de grasa y lavamos la pechuga de pollo.
Escurrimos bien y cortamos en trozos de bocado.
Ponemos una sartén al fuego con dos cucharadas de aceite.
Una vez caliente echamos la carne salpimentada y cocinamos unos cinco minutos o hasta que la carne esté hecha.
Sacamos la carne y la reservamos.
Cortamos la cebolla y el diente de ajo en trocitos pequeños..
Pochamos a fuego lento la cebolla y el ajo en el aceite de sofreir la carne. Salpimentamos un poco.
Agregamos el vino y dejamos evaporar el alcohol subiendo un poco el fuego.
Una vez que la cebolla esté transparente incorporamos la carne, mezclamos bien y agregamos la leche de coco y el curry.
Cocinamos unos 5 o 10 minutos hasta que veamos que queda una salsa ligeramente espesa.
No hay que reducir mucho la salsa, para que nos quede jugoso.
En una ollita con agua caliente cocemos un poco de arroz basmati con una pizca de sal.
Emplatamos el pollo al curry acompañándolo con arroz cocido.

miércoles, 14 de febrero de 2018

BROWNIE DE CHOCOLATES

Seguro que muchos de vosotros habéis celebrado este día del amor... y  Cupido ha entrado en vuestras cocinas dejando suculentos platos para este día tan especial.
Yo me decanto por dejaros un dulce...algo sencillo y delicioso y que se prepare en poco tiempo...exacto...
un brownie de chocolates y aroma de café...
si de dos chocolates y un poco de café.
Un delicioso postre para acompañar y poner broche final a una cena o comida... esa que más de alguna y alguno habéis preparado para esta ocasión con tanto amor.
Lo ideal en esta celebración es no meternos en la cocida durante todo el día... si no disfrutar en la mesa con los que más quieres el mayor tiempo posible... así que vamos a preparar un menú el cual no nos ocupe demasiado tiempo cocinarlo... y este postre es uno de esos que se prepara en poco tiempo y queda deliciosamente rico.

Feliz día y maravillosos carnavales... que en mi tierra se celebran este fin de semana !!!  
y si en las vuestras también... pasarlo estupendamente bien.

Para aquellos que no conocen todavía el brownie, se trata de un bizcocho compacto de marrón oscuro, de ahí su nombre (literalmente "marroncito"), típico de la gastronomía de Estados Unidos, el cual se creó gracias a que un importarte repostero americano olvidó poner levadura entre los ingredientes de su pastel de chocolate.


El interior queda poco hecho...de textura húmeda... característica de este dulce.
No hay que dejarlo cocer demasiado pues quedaría seco el bizcocho.



Lo ideal para esta fecha es presentar una porción en un plato individual acompañado con un poco de nata y unas fresas, o con una bola de helado de vainilla... una salsita de frutos rojos...unos barquillos...


Ingredientes

200 g de chocolate postres
160 g de azúcar
140 g de mantequilla
80 g de harina
2 cucharadas de chocolate en polvo sin azúcar, valor
una cucharadita de vainilla
Una cucharadita de café soluble
2 huevos L
pizca de sal

Elaboración

Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente.
Encendemos el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Troceamos el chocolate y lo derretimos al baño maría, o lo derretimos en el microondas en intervalos de 40 segundos, poco a poco y hasta que veamos que podemos remover y esté ligeramente deshecho.
Ponemos en un bol la mantequilla y el azúcar y lo mezclamos bien hasta que veamos que los dos ingredientes se integran bien y el azúcar se deshace.
Si vemos que la mantequilla no está blandita podemos ponerla unos segundos en el microondas.
Mezclamos bien la mantequilla con el azúcar junto a el chocolate derretido.
Tamizamos la harina, pizca de sal, café soluble y cacao en polvo.
Batimos ligeramente los huevos y los echamos en la mezcla del chocolate, por último añadimos la harina tamizada y envolvemos bien todos los ingredientes.
En un molde cuadrado de unos 20 cm. ponemos un poco de mantequilla y encima papel de hornear.
Echamos la mezcla sobre el papel y alisamos la superficie.
Metemos en el horno el molde y cocinamos unos 35 minutos, según horno, en el mío ese ha sido el tiempo de cocción.
Sacamos y dejamos enfriar.
Espolvoreamos azúcar glas y cortamos en cuadraditos.
Se puede servir con helado, nata...sirope... al gusto.

viernes, 9 de febrero de 2018

FABADA ASTURIANA

En estos días donde el frío no falte en nuestra tierra, los platos de cuchara nos saben a gloria bendita, que bien sientan..., y sobretodo si están tan ricos como éste... cada cucharada nos sabe a poco.

Este plato es sencillo de elaborar, su resultado se debe a los ingredientes empleados, que como siempre si son de calidad el plato será de lujo.

Si os gusta la cocina asturiana y tenéis la suerte de contar con ingredientes de primera calidad y de esa tierra, no podéis dejar de elaborar este plato... que en mi caso eran Fabes de la Granja y la receta hecha a fuego lento y cocinada con cariño por mi suegra... que no hay palabras de agradecimiento y cucharadas que consuelen más un estomago vacío, el ver sobre el mármol de mi cocina el puchero reposado y calentito de fabada asturiana.

Si os gusta el cuchareo... degustar cuando podáis unas fabes como éstas... sencillas pero deliciosas...
Una de las recetas más tradicionales de la gastronomía asturiana.


El resultado final es un plato de lo más sabroso, espeso, cremoso y si cocinamos aparte la carne, como en este caso, no estará demasiado graso.


Este plato gana mucho con el tiempo de reposo, así que si lo preparamos de un día para otro, degustaremos una deliciosa fabada asturiana.
Estas fotos están tomadas al día siguiente de su elaboración...
y una imagen vale más que mil palabras...



Ingaredientes

Fabes como medio kilo de buena calidad, o algo más,
     (estas eran asturianas y recién traídas de Asturias)
un buen trozo de tocino salado magroso, que esté curado
2 chorizos, pequeños
2 morcillas, pequeñas
1 trozo de blanquillo
agua
sal, poca

Elaboración

Dejamos las fabes en un bol bien cubiertas solamente con agua durante toda la noche.

Al día siguiente las escurrimos de ese agua y las colocamos en una olla o cazuela ancha y plana, cubriéndolas con agua fría.
Se pone en el fuego la cazuela y cuando rompa a  hervir se tira el agua.
Se vuelve a poner otra vez agua cubriendo de nuevo  las fabes y volviendo otra vez a hervir, ese agua también se la quitamos.
De nuevo comenzamos el cocinado, en la olla ponemos agua hasta cubrir las habichuelas y en esta ocasión le ponemos los trozos de tocino magroso salado cortado a trocitos.
Ponemos un poco de sal, pero muy poco pues el acompañamiento ya aporta sal al guiso. Mejor rectificar al final de la cocción.
Espumeamos el guiso bien unos minutos, hasta que veamos que hemos quitado todas las impurezas que suben a la superficie.
Tenemos cocinando una hora mas o menos, hasta que veamos que están tiernas las fabes.
No debemos arrebatar el fuego, pues deben de cocer a fuego moderado.
En otra olla aparte cocemos el chorizo, el blanquillo y la morcilla, todo cortado en rodajas generosas, no demasiado finas.
Se dejan enfriar los embutidos cocidos y se le echan a la cazuela que tenemos las habichuelas. Podemos poner caldo de cocer las carnes, les aportará sabor y no demasiada grasa a la fabada.
Mezclamos con cuidado las legumbres para que tomen el sabor de los embutidos, simplemente removiendo la olla, sin meter cuchara para no romper las habichuelas.
Dejamos unos 5 minutos a fuego suave o un poco más y ya lo tenemos listo para servir.
Emplatamos las fabes en un plato hondo con la carne por encima.