domingo, 9 de diciembre de 2018

SERENAOS

Ya estamos en las puertas de Navidad... comenzamos con las compras propias de esta festividad ... 
preparativos para las comidas familiares... regalos para los pequeños y no tan pequeños... 
un ir y venir que nos lleva a todos como locos...

Durante este puente hemos visto como nuestras ciudades se visten de Gala para dar paso a la Navidad...
en casi todos los lugares de España se ha aprovechado estos días para decorar las calles, nuestras casas,  
encendido de Luces...inauguraciones de Belenes... venta de loterias y productos típicos de esta festividad...

En casa los preparativos en cuanto a dulces ya comenzaron, los blogueros nos adelantamos a las festividad 
para daros a conocer recetas típicas de estas fiestas... 
donde nuestros comensales dan el visto bueno antes que nadie... 
son unos privilegiados... con su cata dan o nó, el aprobado... 
y este es sobresaliente.


En  CocinArte hoy día 9 también ha llegado la Navidad con el nuevo cuadro que nos propone María
del blog In my little Kitchenun espacio que conjuga arte y cocina y en el que nos invita a descubrir cuadros
analizando algún pintor, estilo, época... y que nos lleva a crear deliciosas recetas a partir de dichas obras.

Por falta de tiempo no he podido participar cada mes, este en especial y por tratarse de las fechas en las que estamos no quería perdérmelo, aunque casi tampoco llego...
dentro del Reto de este mes mis compañer@s bloguer@s han presentado numerosas propuestas a cual más rica.

Yo os dejo unos Serenaos, un dulce muy popular en mi tierra y cuyo nombre es porque se dejan reposar toda la noche al sereno...
al helarse la manteca se forman las capas hojaldradas.


 El cuadro elegido para este mes es el
Censo o empadronamiento en Belén del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo.



El tema se deriva del empadronamiento decretado por el emperador Augusto descrito en el Evangelio según san Lucas.
Brueghel pinta un pueblo flamenco en invierno, al atardecer, en el que las figuras de los protagonistas, la Sagrada Familia, son de pequeño tamaño y aparecen intencionalmente perdidas en ese amplio entorno nevado, transmitiendo una viva sensación de desamparo.
La Virgen, en cinta, va montada sobre una mula que sigue, junto al buey, los pasos de San José, al que vemos con ancho sombrero, llevando un cesto en el brazo y una gran sierra al hombro, símbolo de su profesión.
A la izquierda un grupo de personas se agolpa frente al edificio del censo, sobre el que figura el águila bicéfala de los Habsburgo.
Vemos a la gente entregada a sus quehaceres diarios: unos entretenidos con la matanza del cerdo; otros recogen leña; hay quien carga un carro con nieve, o la despeja con una escoba; los niños hacen sus guerras; las llamas de la hoguera de un grupo de soldados congrega a otros, y un sin fin de detalles que dejo por descubrir a la curiosidad del lector.
Al fondo, un castillo en ruinas recuerda las torres y puertas de Ámsterdam.


Este cuadro me lleva a inspirarme en dulces navideños...

Mi propuesta, como os he comentado anteriormente, han sido unos hojaldrados, conocidos también como Serenaos, que están de vicio.

Con su azúcar glas imitando a la nieve de Brueghel en su cuadro de Belen.
Los dulces preparados por la Molinera han llenado nuestros momentos mas dulces estos días, con sabor como no podía ser de otra manera a Navidad... un dulce riquísimo, idas y venidas a la cocina sin parar hasta que se le ve el fin... simplemente deliciosos. 


Mirar que corte que tienen... hojaldrado y no demasiado dulces,
ya que el único azúcar que lleva es el del rebozado... exquisitos al paladar.

Ingredientes

750 g de harina, aproximadamente
375 g. de manteca de cerdo a temperatura ambiente
un vaso pequeño de vino blanco, unos 120 ml
un poco de zumo de limón o naranja (si es pequeño el limón, su zumo)
una pizca de sal

Azúcar glas para espolvorear


Elaboración 

Precalentamos el horno a 180º.

En un bol amplio mezclamos todos los ingredientes, menos el azúcar glas que es solamente para espolvorear.
La manteca la batimos hasta que quede cremosa y añadimos el vino y zumo.
Comenzamos echando la harina poco a poco hasta que obtengamos una masa que no se nos pegue, si vemos que queda pegajosa echamos un poco más de harina.
Dejamos la masa tapada reposar hasta el siguiente dia.

Extendemos la masa sobre el mármol o mesa de trabajo dejándola de un centímetro de grosor.
Cortamos con un molde elegido y colocamos sobre una bandeja de horno con papel de hornear.
Metemos la bandeja al horno y cocinamos a 180º unos 15 ó 20 minutos, hasta que estén dorados.
Sacamos del horno y espolvoreamos con azúcar glas... tienen que quedar bien cubiertos.
Aguantan bien en un recipiente cerrado.

jueves, 6 de diciembre de 2018

ACEITUNAS EN SOSA

Cada año, poco antes de la temporada de recogida de la oliva, degustamos de estas sabrosísimas aceitunas curadas en sosa.
Toda una tradición...
Y es que en esta época del año...no todo son dulces... salidas... compras... a mi tambien me recuerda los dias que pasamos en familia recogiendo la oliva... risas no faltan e historias de antaño tampoco... y aunque cuando estamos en ello...siempre deseamos terminar la faena... una vez pasados esos días...  sabemos que el aceite que produce esa recolecta luego sera para elaborar deliciosos platos... degustarlo incluso en una simple tostada ds pan es una verdadera delicia.
Y que decir del gustazo de comernos las aceitunas preparadas con tan rico producto.
Nosotros aderezados verdes y negras... de hecho en este blog tengo algunas.
Hoy nos centramos en las verdes preparadas con Sosa.. 
Sin mucho trabajo las preparamos y en pocos días las saboreamos...
La única pega que tienen que no duran demasiado, o sea no aguantan de una temporada para otra, ya que se ablandan con el tiempo, pero si os pasa como a nosotros ... no os dará tiempo a que os ocurra ésto, ya que las terminamos antes.

La receta de estas aceitunas es de mi suegra... que ella las prepara cada año, como os he dicho anteriormente antes de la recogida de la aceituna.
Este año queriendo experimentar y saborear dicho aperitivo, mi santo costillo se puso manos a la obra y tras unos días de haberlas preparado quedaron así de ricas...
Muy empeñado y decidido en elaborarlas se marchó al cortijo y llegó a casa con un cubo de aceitunas recién cogidas.
Lo primero que hizo fue pesarlas... 2 kilos y medio y a partir de ahí las proporciones de la sosa para que quedaran en su punto...
vamos que al final le va gustando esto de las tradiciones y cualquier día veis por aquí sus propias elaboraciones... que ya le tengo ganas....jjjj..

Os digo que han quedado de lo más ricas y que si me descuido no me da tiempo hacer las fotos.
Si os animáis a prepararlas ya me contaréis como os quedan...
los ingredientes están al alcance de todos y el único que os puede faltar para prepararlas puede ser la sosa en escamas, que se encuentra fácilmente en cualquier establecimiento.


Por cada kilo de aceitunas necesitamos 25 gr. de sosa en escamas.


Ingredientes

2.500 gr. de aceitunas recién recogidas
67 g de sosa en escamas
sal recia
agua

para el aliño

unos tallos frescos de hinojo
unas hojas de laurel
unos dientes de ajo enteros
unas ramas de tomillo fresco
una cáscara de naranja seca, estas no la llevan
sal recia

Elaboración

Si queréis ponerle una cáscara de naranja, la tendréis que secar unos días antes. Le quitamos la piel entera a una naranja, en una o dos piezas, sin nada blanco, y la colgamos en un lugar donde se pueda secar. Ya la tenemos preparada para ponerla en nuestras aceitunas cuando estén listas.

Limpiamos bien las aceitunas de hojas si las tuviera.
En un cubo amplio echamos un poco de agua tibia, no caliente, y diluimos la sosa con mucho cuidado.
Removemos bien con un palo de madera, hay que tener mucho cuidado pues la sosa calienta mucho mas el agua y podemos quemarnos si nos cae en las manos.
Una vez que esté bien diluida la sosa echamos mas agua, removemos bien y añadimos las aceitunas, con cuidado de que no nos salpique el líquido.
Removemos bien y dejamos el cubo tapado unas horas.
Normalmente si lo hacemos por la mañana sobre las 10:00 h a las 6 de la tarde ya es suficiente para que nos queden tiernas.
No hay que dejarlo mucho mas tiempo pues si no se nos ablandan demasiado.

Una vez transcurrido ese tiempo tiramos ese agua, escurriendo bien las aceitunas y volvemos a cubrirlas con agua limpia y un buen puñado de sal recia.
Al día siguiente repetimos la operación.
Quitamos ese agua, volvemos a llenar el cubo por la mitad de agua limpia para que se cubran bien las aceitunas, ponemos de nuevo un buen puñado de sal y tapamos.
Esta operación la repetimos hasta que el agua de las aceitunas quede limpio.
En cada cambio de agua añadimos un buen puñado de sal.
Al cabo de unos 4 ó 5 días el agua ya vemos que queda limpia...
en ese momento ya tendremos las aceitunas listas para aliñarlas y comerlas.
Si el agua saliera todavía turbia, volvemos a cambiarla hasta que quede bien clara.
Una vez que ya tenemos las aceitunas listas y el agua sale limpia, volvemos a cambiar nuevamente el agua y le ponemos un buen puñado de sal... le echamos los trozos de palo de hinojo, una ramita de tomillo, unos dientes de ajo enteros sin pelar y unas hojas de laurel... y la cáscara de naranja si optamos por ello.
Dejamos un día que tome sabor y ya tenemos listo nuestro aperitivo de aceitunas...
Para acompañar cualquier comida son ideales...